Otras Cosas

Contraindicaciones del medicamento “multitarea”, consulte a su farmaceútico.

Somos parte de una sociedad “hiperinformada donde recibimos tal cantidad de información a diario, que resulta complicado digerirla, incluso mediante un adecuado tratamiento para la organización y uso de la misma. Pero no es sólo la gran cantidad de impactos recibidos, sino también la dificultad de vivir en un mundo donde nos sobrepasan las preocupaciones, y pretendemos adaptarnos neuronalmente a la multitarea. La administración eficaz del tiempo, se torna compleja cuando se nos presentan diversas y variadas tareas, todas necesarias e importantes de atender a la vez. Y es que por más que tratemos de entrenar nuestro cerebro para hacer varias cosas simultáneamente, no está preparado para ello. Supongo que muchos de vosotros me contradeciréis, pues el “multitask forma parte de vuestro quehacer diario. Pero esta conclusión, no es sólo fruto de mis vivencias al respecto, sino también de estudios desarrollados por numerosos investigadores de este campo. Sólo tenéis que realizar una búsqueda en Internet, para corroborar la existencia de una prolija literatura.

En este último año, me he sentido esclavo de la multitarea como sistema de autogestión. En ciertos momentos, mis circunstancias han sido las que han tripulado mi tiempo, poniendo mi atención en todos los sitios y en ninguno. Pérdida de control en la concentración, falta de consciencia corporal y desregulación de las emociones. En realidad, estamos incurriendo en calidad, eficiencia, profundidad y tiempo a nivel personal y empresarial. La multitarea es una debilidad y no una fortaleza, frente a lo que a primera vista puede parecer. Cuando una persona realiza dos o más acciones de forma simultánea, no duplica su actividad cerebral, sino que la divide. Es decir, esa focalización intermitente cada pocos minutos o segundos en varias cosas, provoca una mayor cantidad de errores, y peor rendimiento en cada una ellas. Por ejemplo, si mientras redactamos un artículo para nuestro blog, hacemos caso al unísono a cada una de las alertas del Smartphone, probablemente esto irá en detrimento del tiempo necesario para finalizarlo o de la calidad del mismo.

De aquí se deduce directamente, que no soy un defensor de este modelo para la gestión del tiempo. En contra, valoro otra opción que opino soslaya las carencias del anterior, mejorando la productividad, capacidad de autocontrol y calidad de vida de los individuos. Me refiero a la práctica del “Mindfulness”, un enfoque a favor de poner el énfasis en la gestión de la atención.

El Mindfulness (atención plena) es una técnica milenaria que procede de Oriente, pero que se ha popularizado en Occidente y aplicado al mundo empresarial, gracias al médico y profesor Jon Kabat-Zinn. Significa prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación. Un profesional adiestrado en Mindfulness, se adaptará de una manera ágil y sostenida, a todos los cambios que se producen sin cesar en el entorno empresarial actual. Además, logrará sustraerse de la frustración y de ese tan temido y odiado, estrés laboral u organizacional, causado por la multitarea y la dispersión mental.

Mindfulness

Mindfulness

Entre las empresas que han impulsado y ya tienen en marcha programas basados en Mindfulness, están: Google, Apple, Nike, Procter and Gamble, Toyota o Starbucks. Estas organizaciones han mejorado mediante esta técnica el rendimiento y productividad de sus directivos, reducido el coste del estrés en el trabajo y eliminado el “síndrome de burnout”.

Cada uno de nosotros escoge como enfrentarse a la vida, yo he decidido concentrarme en cada momento para vivirlo lo más intensamente posible, y conseguir mis objetivos de modo excelente.

Capitalismo versus Consumo Colaborativo, ¿Utopía o Realidad?

Soy de los que piensan que nos encontramos ante una disyuntiva en cuanto al modelo socieconómico preestablecido. Me es grato dar a conocer y debatir a través de este artículo, la aparición de nuevas fórmulas de economías alternativas al sistema tradicional de producción, consumo y distribución auspiciado por el coloso Capitalismo. Este último opera con la soledad, el egoísmo, la desconfianza y el individualismo, y es por ello que necesita de las personas solas para que funcione. El capitalismo en estado puro no puede defenderse a ultranza, por mera cuestión de lógica o sentido común. No es equitativo e igualitario, es contrario a las relaciones humanas en sentido comunitario, y es muy agresivo con el medio. La sociedad de consumo capitalista basada puramente en el beneficio individual, nunca producirá ciertos bienes cuya producción sería conveniente para toda la comunidad; ignora los efectos negativos de la actividad económica, que afecta a terceros agentes que no son ni el productor ni el consumidor; y se sustenta en una producción que consume los recursos naturales a un ritmo mucho más elevado del que se regeneran.

A todo ello, habría que añadir su motor secreto: La Obsolescencia Programada. Un motor con el que se persigue maximizar los beneficios, alimentar el hiperconsumo y producir en masa. En efecto, desde el año 1920 los fabricantes se han preocupado de acortar la vida útil de los productos para incrementar las ventas. No se considera viable una economía sin obsolescencia, pues en teoría, es opuesta al crecimiento. Cada engranaje de nuestro sistema, se ha especializado en seducir al consumidor para que desee el último modelo. Los ingenieros se han visto obligados a desarrollar su faceta destructiva, no diseñan el producto más durable, sino el que mejor se ajusta a la dinámica de “Usar y Tirar”. Una dinámica a la que Cosina Dannoritzer dedicaría un fascinante documental titulado: “Comprar, Tirar, Comprar”.

¿Y es qué acaso existe otro modo de crecer, generar riqueza y empleo, que no sea en base a un consumismo desenfrenado y el agotamiento de nuestros recursos? ¿Es necesario, se cree un producto nuevo cada tres minutos? ¿Es ético diseñar un producto para que falle?

Afortunadamente para nosotros, la era Internet ha traído consigo el auge de la Economía Colaborativa. Una tendencia que no es una moda pasajera, sino algo más profundo que arremete contra el orden económico establecido. Consumo Colaborativo, Economía de la Colaboración o Economía del Acceso son algunos de los términos utilizados para describir este movimiento alternativo donde el acceso prima a la propiedad.

A grandes rasgos, el Consumo Colaborativo se puede definir como la manera tradicional de compartir, intercambiar, prestar, alquilar y regalar, redefinida por las nuevas tecnologías y las comunidades que se crean. Del intercambio de casas al coche compartido, compraventa de vestidos y complementos de novia de segunda mano, intercambio de ropa de niños, intercambios culturales de jóvenes de distintos países, locales para compartir oficina…, el universo de nuevos nichos se expande día a día. El ciclo de vida del producto ha cambiado, y también las estrategias de marketing y las relaciones de mercado.

El actual boom del Consumo Colaborativo surge a partir de una confluencia de factores culturales, tecnológicos y económicos:

  • Culturales: Hemos sido, y somos, hiperconsumidores, acumuladores sin sentido ni límite. Por eso, desde muchos sectores de la sociedad se clama ya por una nueva cultura: la cultura de la sostenibilidad, y en ella encaja a la perfección el consumo compartido. Al reducir el consumo y la producción, podemos liberar tiempo para desarrollar otras formas de riqueza que tienen la ventaja de no agotarse al usarlas. Como la amistad o el conocimiento. Los usuarios han comprobado que en el hecho de colaborar reside el verdadero valor, y que el acceso fácil es mejor que la propiedad. Para qué quieres comprar un taladro que sólo usarás durante 15 minutos en toda tu vida.
  • Tecnológicos: Vivimos en un mundo global donde imitar los intercambios que antes tenían lugar cara a cara, pero a una escala y manera que nunca antes habían sido posible. Las redes sociales y el comercio electrónico nos han permitido empezar a interactuar con desconocidos y a confiar en ellos,  dando lugar a un mercado de intercambios eficientes entre productor y consumidor, prestador y prestatario, y entre vecino y vecino, sin intermediarios.
  • Económicos: La crisis, la reducción de la renta disponible y la limitación del crédito han facilitado que muchos usuarios hayan usado por primera vez algunos de los servicios colaborativos.

En un futuro post, os mostraré ejemplos de iniciativas empresariales con gran éxito y enorme aceptación en el mercado, sustentadas en modelos de negocio propios del consumo colaborativo. Modelos de negocio que sustituyen los valores capitalistas por otros como la solidaridad y la cooperación, y se acercan al concepto promulgado por la Economía del Bien Común.

Por mi parte, soy de los que piensan que la felicidad es inversamente proporcional a nuestra capacidad de consumo. Pues si la felicidad dependiera del nivel de consumo, deberíamos ser absolutamente felices porque consumimos 26 veces más que nuestros abuelos. Como dijo Gandhi: “El mundo es suficientemente grande para satisfacer las necesidades de todos, pero siempre será demasiado pequeño para la avaricia de algunos”.

Hiperconsumo

Hiperconsumo

Consumo Colaborativo

Consumo Colaborativo

El Ecommerce, principal causa de Divorcio.

Hace unos días mantuve un encuentro con la Asociación de Empresarios de mi localidad, la finalidad, sensibilizar sobre el uso del ecommerce y marketing online para pymes. Como ocurría con los estilos artísticos y literarios, cuya instauración en el país llegaba casi un siglo después, la aplicación de las NTIC´s está siendo tardía, pues justo ahora comienza a hacer mella en este entramado empresarial. Después de constatarse la más que evidente oportunidad manifiesta del medio internet, a través de la extendida práctica del comercio electrónico. Un canal afín a las pretensiones del mercado actual.

Comenzábamos el discurso con los empresarios mediante la siguiente sentencia: “El ecommerce se ha convertido en la principal causa de divorcio a nivel mundial”. Afirmación que despertó comentarios jocosos en nuestros interlocutores. Conseguimos el objetivo, captar la atención del público lanzando un mensaje que entrañaba una problemática real. Una problemática que está haciendo tambalear los sólidos cimientos de cuantiosas organizaciones empresariales. Se ha dado paso a un Nuevo Consumidor, infiel al negocio con presencia únicamente offline. Ha decidido firmar el divorcio, pues ahora, siente predilección por el medio online y el valor añadido extra aportado.

Nuestra sociedad con sus sucesivas generaciones, han sido tildadas por periodistas, sociólogos y narradores con variopintas etiquetas, como si de esta manera fuera más fácil entenderlas: Baby Boom, generación X, Y, la desacertada Silenciosa o Ni-Ni. Si tuviera que etiquetar a la presente generación, desde luego no emplearía ninguno de estos términos, en su lugar la asociaría a los conceptos: Red+Relacional. Y es que las NTIC´s e Internet lo han cambiado todo.

Desde que tomamos impulso para levantarnos de la cama hasta que damos por finalizado con un placentero descanso el día, no hemos cesado de interaccionar en la red, utilizándola como elemento facilitador en el ámbito personal y profesional. Es tal la necesidad y vinculación a Internet y sus herramientas, que lo hemos interiorizado todo hasta tal punto de formar parte de nuestro ADN. Menuda exageración, ¿verdad? Pero, ¿es qué acaso el Smartphone no es una extensión más de tu cuerpo?

Nos es indiferente el tamaño de nuestra empresa, no culpemos a la globalidad tecnología del decremento de las ventas. Todo lo contrario, es posible y recomendable la integración online/offline. Ofrezcamos nuestros productos y servicios también en el canal demandado por el Nuevo Consumidor. Desmintamos los mitos, la internacionalización del negocio es viable porque la inversión y capacidad de tecnología informática, por fin es asumible para la gran mayoría. Beneficiémonos de las ventajas que implica el ecommerce: refuerzo de la imagen corporativa, diferenciación competitiva, mayor información de clientes (medición), técnicas personalizadas de marketing, automatización de procesos, pago en línea (fin a la morosidad), escalabilidad del modelo de negocio, accesible desde dispositivos móviles…

En resumen, mimetizaros con el entorno. Di sí, a la actitud camaleónica.

Adaptación al entorno

Adaptación al entorno

Entre Comienzos y Bienvenidas

Cada idea, proyecto, cometido en la vida tiene un inicio y un final. Precisamente, la llegada del 2014 ha supuesto en mi andadura el cierre de un capítulo y la bienvenida a un esperanzador comienzo. Siempre me he definido como una persona observadora y analítica de cuanto me rodea, pero sobre todo, muy crítica conmigo mismo, por tratar de alcanzar la excelencia en mis propósitos.

Esto me ha llevado a reflexionar sobre la candente realidad y ser consciente de que nuestro modelo socioeconómico está caduco, muerto. Los líderes del momento, están muy lejos de ser merecedores de este título. ¡Despertemos! Ellos no tienen agallas, no predican con el ejemplo, su credibilidad en tela de juicio porque sus ojos están apagados, opacos y sin brillo. Sin embargo, ese brillo si lo he hallado en mi entorno más cercano. Personas entre las que me incluyo, muy preparadas, con ilusiones, ganas por compartir lo mejor de sí mismos y que convencen porque están convencidas. Amigos, vecinos, conocidos que tras caerse estrepitosamente y lanzar un millón de improperios, se levantan una y otra vez. Luchan hasta alcanzar la meta, empleando como armas su trabajo y tenacidad. Sin duda, ellos son los verdaderos líderes, ejemplos dignos de admiración.

La razón por la cual, he decido compartir con ustedes a través de un blog personal mis vivencias y metas profesionales, es precisamente el interés por enriquecer la experiencia con la de los demás. Detectar oportunidades, así como, sinergias para ayudar y ser ayudado. Como dijo Unamuno: “Cada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida nos perfecciona y enriquece más aún por lo que de nosotros mismos nos descubre, que por lo que de él mismo nos da”.

Deseo, estas palabras sirvan como antesala de un espacio donde se hablará, según versa en el título del blog de “Turismo, Empredimiento y Otras Cosas”. Un lugar en el que mostrarme como un profesional de la Consultoría Turística, transmitir los progresos de unas ideas de negocio que deseamos se conviertan en realidades empresariales a final de año, y opinar de la cotidianidad de las cosas, que no en vano, a veces me quita el sueño.

Gracias por vuestra atención y hasta la próxima!!