BIENVENIDOS A LA TIENDA DEL MANTECADO

En primer lugar, quisiera pedir disculpas pues hace algún tiempo que no púbico nada en mi Blog. La razón es bien justificada y es que llevamos todo este año trabajando en unas ideas de negocio que ya por fin están viendo la luz. Por lo que en estos tres últimos meses me he dedicado en entero a sacar a pulso junto a mi socio y compañero de fatigas, David Fernández Sarria, la primera de las tiendas online que integrarán el grupo LAKO EcommerceBienvenidos a La Tienda del Mantecado.

Pero, ¿cómo surge todo? Es conocido en el amplio refranero popular que “el hambre agudiza el ingenio”. Desde siempre la escasez y las restricciones han sido dos de los principales acicates para la búsqueda de oportunidades. Y fue precisamente las ganas de vencer y revertir nuestra situación la que desarrolló la faceta emprendedora, trabajando y poniendo nuestro conocimiento por vez primera en iniciativas propias y no de terceros.

Consciente de la urgente necesidad de reinventar la forma de vender, a través de la implementación de nuevos canales y estrategias de comercialización acorde a las actuales pretensiones del mercado. La práctica del Ecommerce puede suponer un modelo de negocio innovador y una revolución para muchos productos y servicios por el mero hecho de pivotarlos a Internet.

LAKO Ecommerce surge en base al planteamiento anterior, marcándose por objetivo la creación de proyectos de base tecnológica con las que integrar soluciones de comercio electrónico y de marketing digital a la industria y negocio tradicional. Así pues, La Tienda del Mantecado es un fiel reflejo de todo esto. Una industria tradicional como la de los Mantecados y Polvorones de Estepa que desde ahora está representada en el mayor catálogo de dulces de navidad existente en el medio online. Ahora es posible adquirir mantecados con denominación IGP de una calidad excepcional y tenerlos en casa a un solo click, poniéndolos en un tiempo record en cualquier parte de nuestra geografía. Además, también encontrarás mantecados sin azúcar, Sin Gluten y una sección Gourmet para lo más sibaritas.

Quisiera despedir el post mostrando mi agradecimiento a todos los profesionales y también amigos que han hecho realidad La Tienda del Mantecado y que están contribuyendo a que Lako Ecommerce esté luchando para extender sus raíces centímetro a centímetro. Sin duda, un grupo de jóvenes profesionales que han identificado un camino por el que vale la pena andar. Y que sin recursos están emprendiendo, haciéndolo lo mejor posible con lo que tienen, eliminando lo superfluo de las cosas, imaginando soluciones diferentes, pero sobre todo sacando lo mejor de sí mismos.

En próximos post daré a conocer las siguientes tiendas online de Lako y os contaré como emprender sin recursos mediante la filosofía de “hambre controlada”. Hasta entonces, os invito a que sigáis en las redes a La Tienda del Mantecado para estar al tanto de las novedades y productos que ofrecemos.

La Tienda del Mantecado

Fórmula del Emprendedor = Inspiración + Duro trabajo

Cuántos de nosotros andamos buscando la idea que nos catapulte al éxito personal y empresarial. Deseamos con todas nuestras fuerzas encontrar aquella actividad laboral que nos engrandezca y haga feliz nuestra existencia. Aquella idea moldeada por el trabajo, que convertida en pasión paraliza el tiempo, obviándose todo lo demás porque por unos instantes ocupa un segundo plano. Un lugar superfluo, decorativo, sin protagonismo en la trama de nuestro momento inspirador.

La inspiración como la felicidad es momentánea. No somos felices todo el tiempo, sino que sentimos atisbos de este estado. Con el fenómeno inspirador ocurre exactamente igual. No nos levantamos concertando una cita con la dama Inspiración, en la que seremos sencillamente geniales, eficaces, creativos y excelentes. Sólo nos concederán una cita, una oportunidad para conocerla si estamos respaldamos por el duro trabajo. Como decía Picasso, “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”.

Desde que decidí convertirme en emprendedor he observado a tantos como yo con ideas geniales. No obstante, por desgracia la mayoría de ellas van languideciendo con el paso del tiempo hasta que finalmente mueren. Y con profunda  tristeza las despedimos dejándolas cruzando junto al barquero Caronte el río que las llevará al Inframundo, para no retornar jamás. Alegorías mitológicas aparte, convertir una idea de negocio en una realidad empresarial, es sencillamente difícil. Pero esa dificultad, no ha de ser tediosa sino motivadora. Contamos con un recurso inagotable nuestro trabajo diario. Y entre nosotros, éste persistirá como el primer día si mantenemos la ilusión.

En lo que va de año he asimilado gran cantidad de conocimientos en materias antes desconocidas para mí. Cada día crezco un poco más y esto me ha permitido fabricar mi propia receta para emprender con las máximas garantías de éxito. A continuación os detallo la fórmula:

1)      Las ideas no vienen de la nada. Las musas no siempre acompañan, así que mira a tu alrededor y descubre. Nos nutrimos de los demás, por lo que desarrolla la capacidad de escucha.

2)      Si no emprendes la idea cuanto antes perderás la oportunidad.

3)      Apunta alto desde el principio si quieres llegar.

4)      La imaginación y no el dinero deberá ser la principal herramienta de trabajo.

5)      No tengas miedo al fracaso, éste no es más que una forma de aprendizaje.

6)      Especialízate en un único producto o servicio y focaliza en él toda la atención.

7)      Sé paciente en la impaciencia.

8)      “Sin quieres ir rápido camina solo, si quieres llegar lejos ve acompañado”. La importancia de elegir bien a la gente que te rodea es crucial para conseguir el éxito. Rodéate de personas de confianza, comprometidas, que compartan tu visión. Con habilidades diferentes pero complementarias.

Emprendedor

Soy Emprendedor

Para la borrachera tecnológica turismo digital detox

La incidencia de las nuevas tecnologías en la actividad turística supone una materia de interesante análisis, dado que ha supuesto el surgimiento de un nuevo escenario. En muy poco tiempo se ha cambiado radicalmente la forma de concebir algunos procedimientos, hasta hoy habituales en la mayoría de empresas del sector turístico. En este sentido, entiendo como destacable el papel desempeñado por la industria hotelera, quien ha sabido invertir para desarrollar innovaciones a fin de mejorar su servicio al cliente a favor de una mayor rentabilidad. Los últimos años han sido testigos de un amplio número de avances en lo digital, que confirman una revolución tecnológica sin precedentes en la historia de la hotelería.

Una buena muestra de estos avances, se refleja en las iniciativas llevadas a cabo por los hoteles más tecnológicos del planeta para satisfacer a su público. Por ejemplo, Palladium Hotel Group se ha posicionado como uno de los más innovadores de la industria hotelera en el uso de la tecnología. Está implantando la “tecnología wearable” en el Ushuaïa Ibiza Beach y el nuevo Hard Rock Hotel Ibiza. A través de una pulsera inteligente, no será necesario para el cliente llevar dinero o llaves. Pasando la pulsera por delante de dispositivos de lectura, los huéspedes podrán abrir su habitación, acceder a las diferentes zonas del hotel, pagar cualquier producto mediante código PIN, así como disfrutar de multitud de descuentos y facilidades, en condiciones de seguridad. Para su funcionamiento, las pulseras son codificadas según las preferencias del cliente, permitiéndole incluso el registro en sus perfiles de Facebook o Twitter para hacerse fotos y compartir contenido. Gracias a este tipo de actuaciones, el grupo Palladium se ha convertido en el número uno en seguidores en Twitter y segundo en Facebook entre los grupos hoteleros más importantes de España.

Frente a esas oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías al sector y la disputa por ser los primeros en implantarlas, algunos empresarios se están especializando en la creación de productos hoteleros antagónicos. Como contrapunto ofrecen packs de servicios donde se describe una experiencia distinta, lejos de la tecnología y cualquier distracción que nos impida disfrutar plenamente del tiempo libre. Es decir, han observado la realidad desde otra perspectiva, dando respuesta a la necesidad de desintoxicarnos de nuestro día a día tecnológico. Todo ello se engloba bajo el paraguas del denominado “Turismo Detox”. Una tipología turística que cada vez aglutina más adeptos.

El Turismo Digital Detox, también llamado como turismo de desintoxicación digital, es una forma de turismo de descanso bajo la idea de ofrecer algunos días en el que la desconexión digital a ordenadores, móviles y cualquier aparato que nos conecte a Internet o a una agenda laboral, sea total. Cadenas hoteleras como Vincci ofrecen paquetes de servicios diferentes donde la desconexión está garantizada. Es habitual para el disfrute de estos productos turísticos hoteleros, se le solicite entregar todos sus aparatos electrónicos en depósito, pues nada debe interrumpir la paz y tranquilidad de unos días de ocio y relax.

Packs Turismo Detox Vincci Hoteles

Packs Turismo Detox Vincci Hoteles

Para los que no puedan pagarse estos apetecibles “Olimpos del Relax”, sólo les quedará apagar sus dispositivos temporalmente y aguantar sin ellos, para dar la bienvenida a la libertad analógica.

Consumo colaborativo en la industria turística, casos de éxito.

Tras haber dedicado un post anterior a la irrupción del Consumo Colaborativo como fórmula de economía alternativa frente al preestablecido modelo socioeconómico del Capitalismo (ver: “Capitalismo versus Consumo Colaborativo, ¿Utopía o Realidad?”). En esta ocasión, escribo para presentaros algunas iniciativas empresariales digitales propias del sector turístico, con gran éxito y enorme aceptación en el mercado, precisamente porque se sustentan en la práctica de compartir.

El consumo colaborativo realizado entre particulares es un fenómeno que ha existido siempre. Sin embargo, en la actualidad ha adquirido un auge sin precedentes debido a la fuerte recesión económica, unida a la eficiencia de Internet y la capacidad de crear confianza entre extraños, brindada por las redes sociales. En nuestro país, quizá los ámbitos donde los marketplaces colaborativos están triunfando, son los relacionados con el sector turístico: alojamiento, medios de transporte y restauración. De esta manera, a continuación dedico unas palabras a los portales que me han parecido más interesantes en este sentido:

Blablacar: Es la plataforma líder en Europa para compartir coche y una de las opciones más conocidas y asentadas en nuestro país. En España la empresa crece tres veces más rápido que en el resto de países en los que está presente, un total de 12. Como dato curioso, una encuesta realizada por la empresa muestra que los clientes confían en su familia un 4,7, en una escala del 1 al 5. Mientras que la seguridad que depositan en un miembro de la comunidad del portal se establece en 4,2. Aunque hasta el momento para sus usuarios este servicio no alberga ningún coste, el director de Blablacar.es en España, Vicent Rosso, asegura que la compañía comenzará a cambiar el funcionamiento. La consolidación de un nuevo sistema informático, obligará al usuario a pagar al conductor por adelantado y con un recargo de entre el 10% y el 12%.

Airbnb: Es un mercado comunitario que conecta a personas que tienen espacios disponibles con otras que buscan un lugar en el que alojarse. Cualquier usuario tiene la posibilidad de publicar, descubrir y reservar alojamientos únicos de todo el mundo, ya sea desde su ordenador o dispositivo móvil. Airbnb facilita a sus anfitriones un método sencillo de ganar dinero alquilando sus viviendas, las cuales se mostrarán a millones de personas que pertenecen a una gran comunidad en continuo crecimiento. La web de alquileres vacacionales ha sido valorada en 10.000 millones de dólares (unos 7.200 millones de euros), después de su última ronda de financiación. La capitalización le has permitido superar a grandes cadenas hoteleras norteamericanas como Hyatt Hotels (6.121 millones de euros) o de Wyndham Hotel Group (6.818 millones de euros).

Uber: Se ha convertido en el líder de alquiler de coches con conductor.Es un servicio de coche compartido que pone en contacto a conductores y pasajeros de forma parecida al servicio de taxi. Los usuarios pueden solicitar chófer a través de la app móvil. Para ello, primero deben registrarse con la tarjeta de crédito y la ubicación. En función de ésta última, Uber le conecta con el conductor más cercano. Si la respuesta a la petición es positiva, mediante GPS controlaremos la situación del chófer que nos recogerá y pagaremos vía tarjeta de crédito mediante la propia app. Aunque la compañía acaba de aterrizar en España, comenzando su actividad en la ciudad de Barcelona, desde la fundación en 2009 no ha dejado de expandirse. En la actualidad tiene presencia en más de 70 ciudades.

Blablacar, Airbnb y Uber

Blablacar, Airbnb y Uber

Por otra parte, esta nueva forma de consumo no está exenta de polémica. Las empresas turísticas tradicionales denuncian a estas plataformas alegando competencia desleal. Son numerosos los titulares en prensa que se hacen eco de los conflictos generados. Existen ejemplos para cada una de las compañías antes mencionadas, incluida la recién llegada Uber (la Confederación del Taxi de España pide su prohibición). Lo cierto es que en la actualidad hay un debate en torno a la necesidad de un marco regulatorio que garantice la justa competencia con gran parte de los actores del sector turístico. Se solicita a las iniciativas creativas de consumo colaborativo que realicen la misma actividad, no estén exentas de las obligaciones impuestas a las sociedades mercantiles.

Desde mi punto de vista, la lucha del sector turístico tradicional por un juego más justo irá en aumento. No obstante, ante un fenómeno considero imparable, más nos vale dejar de postularnos en tono reivindicativo y migrar nuestros esfuerzos hacia la adaptación de los modelos de negocio caducos. No olvidemos una regla de oro del sector servicios “el cliente siempre tiene la razón”, por ende respondamos a las necesidades del nuevo consumidor de turismo cómo ellos quisieran y no cómo nos gustaría.

Contraindicaciones del medicamento “multitarea”, consulte a su farmaceútico.

Somos parte de una sociedad “hiperinformada donde recibimos tal cantidad de información a diario, que resulta complicado digerirla, incluso mediante un adecuado tratamiento para la organización y uso de la misma. Pero no es sólo la gran cantidad de impactos recibidos, sino también la dificultad de vivir en un mundo donde nos sobrepasan las preocupaciones, y pretendemos adaptarnos neuronalmente a la multitarea. La administración eficaz del tiempo, se torna compleja cuando se nos presentan diversas y variadas tareas, todas necesarias e importantes de atender a la vez. Y es que por más que tratemos de entrenar nuestro cerebro para hacer varias cosas simultáneamente, no está preparado para ello. Supongo que muchos de vosotros me contradeciréis, pues el “multitask forma parte de vuestro quehacer diario. Pero esta conclusión, no es sólo fruto de mis vivencias al respecto, sino también de estudios desarrollados por numerosos investigadores de este campo. Sólo tenéis que realizar una búsqueda en Internet, para corroborar la existencia de una prolija literatura.

En este último año, me he sentido esclavo de la multitarea como sistema de autogestión. En ciertos momentos, mis circunstancias han sido las que han tripulado mi tiempo, poniendo mi atención en todos los sitios y en ninguno. Pérdida de control en la concentración, falta de consciencia corporal y desregulación de las emociones. En realidad, estamos incurriendo en calidad, eficiencia, profundidad y tiempo a nivel personal y empresarial. La multitarea es una debilidad y no una fortaleza, frente a lo que a primera vista puede parecer. Cuando una persona realiza dos o más acciones de forma simultánea, no duplica su actividad cerebral, sino que la divide. Es decir, esa focalización intermitente cada pocos minutos o segundos en varias cosas, provoca una mayor cantidad de errores, y peor rendimiento en cada una ellas. Por ejemplo, si mientras redactamos un artículo para nuestro blog, hacemos caso al unísono a cada una de las alertas del Smartphone, probablemente esto irá en detrimento del tiempo necesario para finalizarlo o de la calidad del mismo.

De aquí se deduce directamente, que no soy un defensor de este modelo para la gestión del tiempo. En contra, valoro otra opción que opino soslaya las carencias del anterior, mejorando la productividad, capacidad de autocontrol y calidad de vida de los individuos. Me refiero a la práctica del “Mindfulness”, un enfoque a favor de poner el énfasis en la gestión de la atención.

El Mindfulness (atención plena) es una técnica milenaria que procede de Oriente, pero que se ha popularizado en Occidente y aplicado al mundo empresarial, gracias al médico y profesor Jon Kabat-Zinn. Significa prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación. Un profesional adiestrado en Mindfulness, se adaptará de una manera ágil y sostenida, a todos los cambios que se producen sin cesar en el entorno empresarial actual. Además, logrará sustraerse de la frustración y de ese tan temido y odiado, estrés laboral u organizacional, causado por la multitarea y la dispersión mental.

Mindfulness

Mindfulness

Entre las empresas que han impulsado y ya tienen en marcha programas basados en Mindfulness, están: Google, Apple, Nike, Procter and Gamble, Toyota o Starbucks. Estas organizaciones han mejorado mediante esta técnica el rendimiento y productividad de sus directivos, reducido el coste del estrés en el trabajo y eliminado el “síndrome de burnout”.

Cada uno de nosotros escoge como enfrentarse a la vida, yo he decidido concentrarme en cada momento para vivirlo lo más intensamente posible, y conseguir mis objetivos de modo excelente.

Turismo en clave de Diferenciación: Turismo de Narcóticos, del Morbo y Cinematográfico.

La búsqueda de nuevos nichos de mercado ha dado lugar a que en el sector turístico, se desarrollen en estos últimos años algunas tipologías de lo más llamativas y curiosas. Todas ellas, con la finalidad de hacerse un hueco en un mercado tan competitivo como el turístico, satisfaciendo necesidades muy concretas de la demanda. Se aprecia, por tanto, en este entramado empresarial una fuerte estrategia de diferenciación. Un número importante de consumidores deja de ser tendencioso, no queriéndose ajustar a los grupos de productos y servicios turísticos mayoritarios o comunes. Simplemente, desean seguir disfrutando de sus aficiones en el periodo vacacional. Están dispuestos a pagar más por una experiencia a medida, que les permitan practicar lo que realmente les apasiona, dejando atrás todos aquellos servicios accesorios que no les aportan valor alguno.

Investigando un poco en Internet me encuentro con comunidades de turistas, empresas y países que se salen de la cotidianidad del sector. Hasta el punto de encontrar ejemplos de regiones, que han soportado cambios en su legislación para mostrarse más permisivos ante determinadas prácticas turísticas. Y es que todo es posible, cuando priman los intereses económicos. A continuación, comparto con ustedes ciertas tipologías turísticas que particularmente me han llamado mucho la atención:

   – Turismo de narcóticos: El turismo del porro o de narcóticos se ha convertido en tendencia y foco de atracción en lugares como Colorado, Jamaica y Ámsterdam. La legalización de la marihuana “para uso recreativo” en el Estado de Colorado, ha disparado el interés por viajar a dicha parte de Estados Unidos. Durante los tres primeros meses del año, la búsqueda de hoteles en la ciudad de Denver, capital de Colorado, ha aumentado un 25% respecto al mismo período del año pasado.

En el país caribeño de Jamaica, los agricultores locales ofrecen tours ilegales para probar y adquirir marihuana. A lo largo del tour, explican a los  visitantes cómo comprar y “catar” las diferentes variedades de este producto. Al tratarse de una actividad ilícita y para evitar posibles problemas con la justicia, los turistas deben demostrar que realmente son excursionistas y no policías de incógnito fumándose un cigarro de marihuana delante del guía.

En Holanda, la entrada en vigor en 2011 de una ley que limitaba la venta de marihuana en los “coffeeshops”, en tres provincias del sur del país, no ha impedido que el alcalde de Ámsterdam se oponga a dicha medida. Él mismo, anunciaría que los turistas extranjeros podrían seguir accediendo a los 220 coffeeshops de la ciudad y consumir marihuana libremente. La ciudad de Ámsterdam recibe anualmente unos siete millones de turistas, de los que se estima que aproximadamente medio millón acude a esos establecimientos a fumar marihuana.

Turismo de Narcóticos en Colorado

Turismo de Narcóticos en Colorado

   – Turismo del morbo: También conocido como turismo de la muerte o “dark tourism”, es cada vez más objeto de estudio por parte de la comunidad académica y motivo de interés de empresas turísticas y destinos. Así lo demuestra, por ejemplo, la famosa “Ruta de los muertos y el escándalo de Hollywood”

Los expertos definen el “dark tourism” como la fascinación o curiosidad que pueden sentir las personas por visitar lugares asociados a la muerte. De hecho, millones de viajeros en todo el mundo, cuando están en determinados países o ciudades, seguramente pueden sentir el impulso de ir a visitar ciertos lugares: cementerios, un museo del horror, el punto exacto donde falleció un personaje famoso, el sitio donde se cometió un atentado, un campo de exterminio, el escenario de una batalla sangrienta. Por esta razón, desde las organizaciones turísticas ha proliferado el diseño de productos (tours, excursiones…) que tratan de satisfacer esa necesidad descubierta, sobre todo en las sociedades modernas y occidentalizadas, por “consumir la muerte”.

   – Turismo cinematográfico: Se estima que alrededor de 40 millones de viajeros cada año escogen visitar un país concreto, debido a su interés principal de recorrer los escenarios de alguna película que les impactó profundamente. Una película actúa sobre el espectador como un folleto virtual, con tres ventajas sobre la publicidad turística convencional: es más prolongada en el tiempo, llega a más gente y crea vínculos emocionales al integrar los paisajes en historias y personajes, que atraen al espectador más intensamente. Así, encontramos varios ejemplos en Nueva Zelanda (“El señor de los anillos”), Carolina del Norte (“Los juegos del hambre”), Barcelona (“Vicky Cristina Barcelona”), etc.

El turismo inducido por el cine está considerado como un vector del denominado turismo de motivaciones, que busca algo más que el sol y playa, y los destinos convencionales. Las oficinas responsables del marketing de destinos están cada vez más interesadas en esta tendencia, por lo que promueven activamente el turismo cinematográfico, para atraer rodajes, y luego promocionar los escenarios y rutas creadas a posteriori al efecto.

Como conclusión, por curiosa que puedan llegar a ser tus aficiones como turista, seguro encontrarás una comunidad que las comparta. Y empresas ávidas y especializadas en satisfacer tan peculiares deseos de consumo.

Capitalismo versus Consumo Colaborativo, ¿Utopía o Realidad?

Soy de los que piensan que nos encontramos ante una disyuntiva en cuanto al modelo socieconómico preestablecido. Me es grato dar a conocer y debatir a través de este artículo, la aparición de nuevas fórmulas de economías alternativas al sistema tradicional de producción, consumo y distribución auspiciado por el coloso Capitalismo. Este último opera con la soledad, el egoísmo, la desconfianza y el individualismo, y es por ello que necesita de las personas solas para que funcione. El capitalismo en estado puro no puede defenderse a ultranza, por mera cuestión de lógica o sentido común. No es equitativo e igualitario, es contrario a las relaciones humanas en sentido comunitario, y es muy agresivo con el medio. La sociedad de consumo capitalista basada puramente en el beneficio individual, nunca producirá ciertos bienes cuya producción sería conveniente para toda la comunidad; ignora los efectos negativos de la actividad económica, que afecta a terceros agentes que no son ni el productor ni el consumidor; y se sustenta en una producción que consume los recursos naturales a un ritmo mucho más elevado del que se regeneran.

A todo ello, habría que añadir su motor secreto: La Obsolescencia Programada. Un motor con el que se persigue maximizar los beneficios, alimentar el hiperconsumo y producir en masa. En efecto, desde el año 1920 los fabricantes se han preocupado de acortar la vida útil de los productos para incrementar las ventas. No se considera viable una economía sin obsolescencia, pues en teoría, es opuesta al crecimiento. Cada engranaje de nuestro sistema, se ha especializado en seducir al consumidor para que desee el último modelo. Los ingenieros se han visto obligados a desarrollar su faceta destructiva, no diseñan el producto más durable, sino el que mejor se ajusta a la dinámica de “Usar y Tirar”. Una dinámica a la que Cosina Dannoritzer dedicaría un fascinante documental titulado: “Comprar, Tirar, Comprar”.

¿Y es qué acaso existe otro modo de crecer, generar riqueza y empleo, que no sea en base a un consumismo desenfrenado y el agotamiento de nuestros recursos? ¿Es necesario, se cree un producto nuevo cada tres minutos? ¿Es ético diseñar un producto para que falle?

Afortunadamente para nosotros, la era Internet ha traído consigo el auge de la Economía Colaborativa. Una tendencia que no es una moda pasajera, sino algo más profundo que arremete contra el orden económico establecido. Consumo Colaborativo, Economía de la Colaboración o Economía del Acceso son algunos de los términos utilizados para describir este movimiento alternativo donde el acceso prima a la propiedad.

A grandes rasgos, el Consumo Colaborativo se puede definir como la manera tradicional de compartir, intercambiar, prestar, alquilar y regalar, redefinida por las nuevas tecnologías y las comunidades que se crean. Del intercambio de casas al coche compartido, compraventa de vestidos y complementos de novia de segunda mano, intercambio de ropa de niños, intercambios culturales de jóvenes de distintos países, locales para compartir oficina…, el universo de nuevos nichos se expande día a día. El ciclo de vida del producto ha cambiado, y también las estrategias de marketing y las relaciones de mercado.

El actual boom del Consumo Colaborativo surge a partir de una confluencia de factores culturales, tecnológicos y económicos:

  • Culturales: Hemos sido, y somos, hiperconsumidores, acumuladores sin sentido ni límite. Por eso, desde muchos sectores de la sociedad se clama ya por una nueva cultura: la cultura de la sostenibilidad, y en ella encaja a la perfección el consumo compartido. Al reducir el consumo y la producción, podemos liberar tiempo para desarrollar otras formas de riqueza que tienen la ventaja de no agotarse al usarlas. Como la amistad o el conocimiento. Los usuarios han comprobado que en el hecho de colaborar reside el verdadero valor, y que el acceso fácil es mejor que la propiedad. Para qué quieres comprar un taladro que sólo usarás durante 15 minutos en toda tu vida.
  • Tecnológicos: Vivimos en un mundo global donde imitar los intercambios que antes tenían lugar cara a cara, pero a una escala y manera que nunca antes habían sido posible. Las redes sociales y el comercio electrónico nos han permitido empezar a interactuar con desconocidos y a confiar en ellos,  dando lugar a un mercado de intercambios eficientes entre productor y consumidor, prestador y prestatario, y entre vecino y vecino, sin intermediarios.
  • Económicos: La crisis, la reducción de la renta disponible y la limitación del crédito han facilitado que muchos usuarios hayan usado por primera vez algunos de los servicios colaborativos.

En un futuro post, os mostraré ejemplos de iniciativas empresariales con gran éxito y enorme aceptación en el mercado, sustentadas en modelos de negocio propios del consumo colaborativo. Modelos de negocio que sustituyen los valores capitalistas por otros como la solidaridad y la cooperación, y se acercan al concepto promulgado por la Economía del Bien Común.

Por mi parte, soy de los que piensan que la felicidad es inversamente proporcional a nuestra capacidad de consumo. Pues si la felicidad dependiera del nivel de consumo, deberíamos ser absolutamente felices porque consumimos 26 veces más que nuestros abuelos. Como dijo Gandhi: “El mundo es suficientemente grande para satisfacer las necesidades de todos, pero siempre será demasiado pequeño para la avaricia de algunos”.

Hiperconsumo

Hiperconsumo

Consumo Colaborativo

Consumo Colaborativo